A veces los niños nos ponen en un compromiso . Si no eres un virtuoso  del lápiz es fácil que en vuestra casa se dé esta conversación :

-Mamá  , dibújame un elefante.

       (La mamá palidece y con voz temblorosa dice:)

-Ahora no . Es tarde y tienes que irte a dormir .

      (Si  el niño es algo mayor esa excusa ya no vale  porque se da cuenta de que son las seis de la tarde y luce el sol de un espléndido día de mayo . También podemos reconocer nuestra absoluta incapacidad para dibujar un elefante o dibujarles un elefante que parezca un cocodrilo ).

Pues para evitar que tengáis que elegir entre una de estas tres nada-deseables opciones  , os dejo aquí este enlace  que no nos convertirá en Rembrandt pero nos acerca bastante a la época cubista de Picasso.  Suerte y al lápiz :